L.A. Times: Beverly Hills debe despejar las vías

El diario Los Angeles Times público el sábado pasado un editorial sobre la controversia que ha generado la excavación del túnel para el tren subterráneo Westside Subway Extension debajo de la escuela preparatoria Beverly Hills High School. A continuación presentamos la traducción íntegra del editorial, si tiene algun comentario nos gustaría escuchar su opinión. 

El Tren Subterráneo al Océano (Subway to the Sea): Esas palabras casi tienen un sonido mítico, puesto que la Extensión del Tren Subterráneo al Oeste de L.A. se ha demorado tanto que parecería como el tema de una leyenda, como en las canciones “Escalera al cielo” o “Low Road to Loch Lomond.” Sin embargo, ahora que finalmente la construcción de ese proyecto está a punto de convertirse en realidad, pues al menos puede llegar hasta Westwood, la ciudad de Beverly Hills le está poniendo innecesarios y costosos obstáculos.

En su reporte final ambiental sobre la extensión del subterráneo, Metro recomienda sabiamente poner una estación en la esquina de Constellation Boulevard y Avenue of the Stars, un sitio ideal porque representa una corta distancia desde la estación hasta un conglomerado de oficinas, hoteles y el centro de compras Westfield Century City. Esta propuesta hizo que sonaran las alarmas en la Junta de Educación de Beverly Hills porque, para llegar ahí, el túnel tendría que pasar debajo del plantel de Beverly Hills High School. Ante el temor de que el túnel pusiera en peligro a los estudiantes, la junta puso varias veces objeciones a Metro. Otros grupos comunitarios apoyaron esto y el influyente periódico “Beverly Hills Courier” empezó a atacar el plan del túnel en sus páginas. La campaña contra el túnel llegó a su punto climático el martes, cuando el Concejo de la Ciudad autorizó al alcalde a escribir una carta a la Junta de Metro en la que le expresa la oposición del concejo al proyecto.

Las objeciones tienen poco mérito. Los activistas de Beverly Hills quieren que Metro adopte un plan previo en el que se consideraba ubicar la estación de Century City sobre el boulevard Santa Mónica. Sin embargo, expertos en sismos y túneles descartaron esa opción porque hay fallas activas en el área. Por otro lado, los estudios no muestran que haya fallas activas que afecten la ubicación de Constellation boulevard. La ciudad de Beverly Hills encargó dos estudios. Uno concluyó que se necesitaba más investigación sobre el riesgo de hacer túneles bajo la high school y el otro coincidió con Metro en que la ubicación en el boulevard Santa Mónica no es posible. Mientras tanto, Metro proyecta que 8,600 personas podrían subirse a diario en la estación Constellation del tren, comparado con sólo 5,500 en la estación de Santa Mónica, que estaría localizada junto a un campo de golf, no en una zona de alta densidad para oficinas y en un distrito comercial.

Además, los ingenieros de Metro dicen que los temores de hacer un túnel bajo la escuela se han exagerado; las máquinas modernas excavadoras de túneles, que mantienen la presión del terreno en las áreas aledañas, parecen haber resuelto los problemas de construcción que afectaron a la Línea Roja (Red Line) en la década de 1990. No existen concentraciones de gas metano o pozos petroleros en el área que compliquen los trabajos de ingeniería.

Y los subterráneos bajo las escuelas no son algo fuera de lo común. Los sistemas de trenes de Washington, Portland, San Francisco y Berkeley pasan bajo planteles escolares. Aquí en Los Ángeles, la Línea Roja corre bajo dos escuelas, la Young Oak Kim Academy en Koreatown y Camino Nuevo High School, cerca de Silver Lake. El subterráneo no ha causado problemas en esas escuelas y fue construido sin la histeria colectiva que ha mostrado Beverly Hills. Los estudios de Metro dicen que no habrá impactos sobre la superficie durante la construcción, lo que significa que la escuela preparatoria de Beverly Hills no tendrá que cerrar y sus operaciones no se verán afectadas.

La Junta de Metro tiene programado votar el jueves sobre si aprueba o no el estudio ambiental, incluyendo las recomendaciones para ubicar las estaciones. Sin embargo, el voto podría no llevarse a cabo porque el concejo de Beverly Hills está determinado a llevar a cabo cualquier táctica dilatoria. El concejo ha programado una sesión especial el domingo para considerar si solicita una audiencia pública ante la Junta de Metro, un derecho que se concede a las ciudades afectadas por proyectos de transporte bajo un código estatal que rara vez se usa; si se aprueba la audiencia, se podría congelar el voto sobre el plan de la estación. En caso que la ciudad no consiga persuadir a Metro, podría recurrir a otras acciones. La ciudad de Beverly Hills ha estado consultando con varios abogados acerca de sus opciones legales y el presidente de la Junta de Educación, Brian Goldberg, ha amenazado con demandar a Metro si opta por hacer el túnel bajo la escuela. Eso agregaría costos al proyecto y causaría demoras indefinidas, lo que sería una bofetada a los votantes del condado de L.A. que aprobaron pagar más impuestos por las ventas para pagar por la extensión del tren subterráneo.

Hace décadas, poderosos intereses del Oeste se opusieron a la construcción del tren subterráneo y bloquearon una línea que hubiera corrido del oeste hacia el boulevard Wilshire, aparentemente porque el sistema de tren sería negativo para sus vecindarios. Los residentes de Oeste han pagado el precio pues la región es ahora una de las más congestionadas de tráfico en la nación y hay pocas opciones de transporte para los usuarios. Hoy le daremos a Beverly Hills el beneficio de la duda y creeremos que están genuinamente preocupados acerca de la seguridad de los estudiantes. Pero esos temores están fuera de la realidad y son exagerados. La Junta de Metro debe aprobar la estación Constellation y Beverly Hills debe despejar las vías.