Antojitos por Metro: La Indiana Tamales, donde las gorditas se ponen al tú por tú con los tamales

Gordita de papas con chorizo (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Gordita de papas con chorizo (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

La presentación de las gorditas pudiera parecer muy sencilla, pero cuando la pruebas, la vida cambia.

Mucha gente comentaba de las gorditas de La Indiana Tamales: Que muy ricas, que son lo mejor; incluso, hubo quien se atrevió a decir que estaban mejor que los tamales, declaración que levantó inmediatamente algunas miradas de pocos-amigos de algunos clientes que esperaban sus tradicionales tamales.

Cuando escuche los elogios a las gorditas, inmediatamente pensé en una gordita tradicional con el ingrediente principal, posiblemente con lechuga, crema, queso y salsa,  en otras palabras, una gordita que de verla se antojara, pero me equivoque.

Cuando la cocinera me entregó mi gordita de chicharrón, simplemente era una gordita abierta con el guisado de chicharrón adentro y la salsa a un lado. Pregunté qué si era todo y la cocinera me dijo que si, como preguntándose: “pues qué más quiere”.

Gordita de rajas con queso (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Gordita de rajas con queso (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

La sorpresa me la lleve cuando abrí la gordita, la preparé con la salsa verde que me dieron y la agarre con una mano, como quien agarra un taco con la salsa chorreando por un lado.

En ese momento todo cambió.

La gordita de rajas con queso en salsa verde resultó ser un verdadero manjar.  Posiblemente fue la masa, el guisado de rajas con queso,  la salsa, o quizá todo junto, la realidad es que en ese momento comprendí los elogios de la gente hacia las gorditas.

Y es que no es un solo ingrediente lo que hace sabrosa a la gordita, sino son todos los que la conforman al mismo tiempo lo que la hace que usted pida una gordita y otra más y posiblemente una tercera.

Gordita de papas con chile jalapeño (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Gordita de papas con chile jalapeño. (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Y qué decir de la gordita de chicharrón, que de entrada es como probar un platillo de chicharrón medio picosito, de esos que sólo la abuela sabe preparar, y combinado con la masa que se prepara ahí mismo y encima la salsa, bueno, queda uno sin palabras.

Tal y como lo dijo una clienta que estaba formada esperando sus tamales.  “Es que aquí todo lo que hacen lo hacen con mucho sabor y todo sabe muy rico,  desde la masa para tamales, los mismos tamales, las gordas, y todo”.

En el menú de La Indiana Tamales también hay gorditas de pollo asado, de papas con chile jalapeño, de picadillo rojo o picadillo verde, de carne de puerco con nopal o de papas con chorizo, frijoles con queso, todas con una presentación sencilla, pero increíblemente sabrosas.

Gordita de picadillo rojo (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Gordita de picadillo rojo (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Podríamos decir que La Indiana Tamales es un lugar donde los antojitos están llenos de sabor, empezando con los tamales, siguiendo con las gorditas y luego las tortas, burritos y hasta pupusas. No se miden con la sazón.

Una de las ventajas es que los precios son muy accesibles para todos los bolsillos y usted puede hacer su orden por teléfono al (323) 262-4682 para evitar las grandes líneas que hacen fuera del establecimiento de tanta gente que llega.

Al establecimiento La Indiana Tamales se puede llegar por transporte público tomando el autobús 665 de Metro, se baja en la esquina con Olympic y camina unos cuantos pasos al norte. De preferencia llegue sin haber comido, de lo contrario se arrepentirá.

Gordita de chicharrón (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

Gordita de chicharrón (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).

La Indiana Tamales
1142 So. Indiana St.
Los Ángeles, CA 90021
Tel: 323-262-4682
http://www.laindianatamales.com

La Indiana Tamales, donde las gorditas se ponen al tú por tú con los tamales (Foto de Agustín Durán/El Pasajero).