Editorial del LATimes subraya la necesidad de más fondos para mantener el sistema de Metro

Hace unos días, el LATimes publicó un editorial sobre el plan de gastos de Metro que incluye una potencial medida electoral para elevar en medio centavo los impuestos a las ventas y financiar así nuevos proyectos de transporte.

De aprobarse, la medida generaría unos 120 mil millones de dólares para pagar por más de tres docenas de proyectos de transporte en los próximos 40 años.

Por primera vez, el plan destinaría dinero específicamente para gastos de mantenimiento. El personal de Metro ha propuesto dedicar el 2% de las ganancias del impuesto a las ventas para este fin, lo que equivale a un total de $2,400 millones para las próximas cuatro décadas.

Según el editorial, esto es muy importante porque el sistema de Metro ha empezado a mostrar signos de deterioro y actualmente no hay fondos dedicados a dar mantenimiento regular a la infraestructura. Esto ha conducido a interrupciones frecuentes en las líneas más antiguas del sistema, en particular en la Línea Azul, que tiene 26 años y va del centro de L.A. a Long Beach.

Un reporte de Metro reconoce que el dinero que ahora se ha destinado a mantener en buen funcionamiento su sistema no será suficiente para los próximos años. Metro estima que los problemas surgirán entre 2025 y 2030 y que, si no toman acciones, la brecha de financiamiento en este renglón podría ascender a los
$400 millones.

Esto dejaría al condado de L.A. con un sistema altamente vulnerable a retrasos y descomposturas, como ocurrió hace unos días con el de Washington D.C.

Esto no tiene por qué ser así. De acuerdo con el editorial del periódico, la Junta Directiva de Metro debe aclarar a los votantes la necesidad que existe de mantener en buenas condiciones la operación de su sistema. La realidad es que Metro no recauda suficiente dinero de los pasajeros para cubrir sus gastos de operación y mantenimiento.

La agencia tiene una de las tasas de recuperación de costos más bajas de la nación. Los pasajeros sólo pagan alrededor del 26% de lo que cuesta el sistema. El resto se paga con los impuestos estatales a la gasolina y a las ventas. Y en la medida que Metro construya más líneas de trenes para la región, aumentarán los costos pero no la capacidad de elevar los pasajes sin que se afecten los abordajes, concluye el editorial.