Estudian en Guadalajara el impacto del transporte público en la calidad de vida

Pasajeros de autobuses en Guadalajara. Foto: El Informador.

Pasajeros de autobuses en Guadalajara. Foto: El Informador.

Una reciente investigación llevada a cabo por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), concluyó que el transporte público en la zona metropolitana de Guadalajara, en Jalisco, no es caro en cuanto a su precio pero su costo se eleva en el rubro de calidad de vida para muchos de quienes lo utilizan.

El grupo que elaboró el estudio, integrado por estudiantes de la Licenciatura en Psicología del ITESO, coordinados por Héctor Robledo, profesor del Departamento de Psicología, Educación y Salud, investigó durante varias semanas cómo impacta el transporte público en las vidas de los habitantes de las colonias Chulavista y Santa Fe, en Tlajomulco.

De acuerdo con los estudiantes, el impacto del transporte es muy fuerte en  las personas que habitan en la periferia de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) cuando se toma en cuenta el tiempo que tardan en trasladarse (hasta dos horas de ida y sus correspondientes dos horas de vuelta).

Los habitantes de estos lugares, catalogados como unos de los de mayor grado de marginación en la ZMG, disponen de pocas rutas de transporte público, mientras que a las que tienen acceso están saturadas, según una nota publicada en el diario El Informador.

Además de ir incómodos y esperar durante varios minutos la unidad que llega a tardar hasta dos horas en trasladarlos a sus lugares de trabajo, afectando su calidad de vida.

El acceso al transporte público también influye en las decisiones más cotidianas. Los alumnos expusieron el caso de una adolescente que, ante las dificultades que representaba acudir a la preparatoria que ella quería, tuvo que estudiar en un plantel al que podía llegar caminando.

El transporte público, subrayaron los alumnos, debería ser un apoyo, no una limitante.

El proyecto ha tenido otras dos etapas. En la primera se colaboró con el Colectivo Caracol Urbano para desarrollar una investigación sobre las condiciones laborales de los conductores del transporte público de 2011 a 2012 que se usó en el documental El hombre-camión.

Luego, el documental ”Voces en ruta” es el resultado de la segunda etapa del proyecto que se desarrolló del 2014 al 2015, cuando se enfocaron a investigar cómo esas condiciones laborales impactan en las familias de los conductores.