Reglas de seguridad para andar en bicicleta

El auge de la afición al ciclismo no es exclusivo de ningún país. Tanto en Estados Unidos como en Europa año con crecen las cifras que confirman que el sector está en auge.

Según una nota de El País, en España en el 2015 se vendieron productos relacionados con la bicicleta por valor de 662 millones de euros, 68 millones más que en 2014 y 112 más que en 2013, de acuerdo con el informe anual de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (Ambe). Y con ellos, los accidentes: la Comunidad de Madrid ha pasado de 592 accidentados en 2011 (57 graves y tres fallecidos) a 915 en 2014 (81 graves y también tres fallecidos), según los últimos datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Y, aunque la mayoría se producen en los pueblos y ciudades, “es en las vías interurbanas donde la lesividad es mayor”, es decir, donde si hay heridos, estos suelen ser más graves.

“La bici no es un juego. Es un vehículo que puede circular a una velocidad importante y hay gente que se echa a la carretera sin conocer cuáles son sus derechos y deberes”, dice José Almagro, secretario general de la Federación Madrileña de Ciclismo. Muchas webs (la del RACE o la de la DGT, por ejemplo) ofrecen consejos de seguridad para los ciclistas en carretera. Lo básico es que en vías interurbanas es obligatorio el uso del casco, que podrán circular en paralelo (columna de a dos y colocándose todo lo posible al extremo derecho de la vía), excepto cuando van por tramos sin visibilidad o cuando formen aglomeraciones de tráfico. Los coches deberán dejar siempre 1,5 metros de distancia lateral al adelantarles. Como vehículos que son, las bicicletas han de respetar las normas de tráfico, pero tendrán preferencia, por ejemplo, cuando circulando en grupo, el primer ciclista haya iniciado el cruce o haya entrado en la glorieta, hasta que pase el último.

Sin embargo, un casual paseo cualquier día de agosto por las carreteras secundarias de la sierra de Madrid, muchas sin apenas arcén, donde se amontonaban centenares de ciclistas y conductores (muchos veraneantes), bastaba para convencerse de unas veces se cumplen las reglas y otras muchas no: los vehículos adelantan a lo loco y se forman largas filas a la espera de un buen lugar para hacerlo de forma segura, provocando algún susto que otro a los conductores que llegaban por detrás.

“Por muy nervioso que se ponga un conductor, siempre tiene que pensar que el ciclista es muy frágil”, advierte Almagro. “Se trata de tener paciencia, sentido común y cumplir las normas, que están bien hechas”, añade Alfonso Triviño, secretario general de la Asociación de Ciclistas Profesionales y abogado experto en seguridad vial. En ese sentido, “todas las campañas de sensibilización que se hagan son pocas”, termina Almagro.

El año pasado, el 112 registró en las carreteras de la región 11 siniestros graves con tres fallecidos y en lo que va de 2016 cuatro heridos graves y dos fallecidos. En Soto del Real, una pacarta en la M-608 recuerda a uno de ellos.