Voces de pasajeros: la ventaja de transportarse en bicicleta

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Rashid Pineda comenzó ir a la escuela en bicicleta cuando estaba en segundo año de preparatoria y desde ese momento se hizo su inseparable amiga e incluso viaja con ella en tren para ir al trabajo.

El joven, de 22 años, vive en el área de North Hollywood y diariamente debe trasladarse a Hollywood, donde trabaja en una tienda de bicicletas.

“Soy mecánico en el taller y qué mejor que irme al trabajo en una bici”, comenta el joven.

Su recorrido, que dura media hora, comienza de su casa rumbo a la estación NoHo de la Línea Roja del Metro para bajarse en la estación Vermont/Santa Mónica.  De ahí se monta en su bici y se va pedaleando cinco cuadras hasta su empleo.

“Es como una milla de mi casa a la estación y cuando me bajo son como cinco cuadras las que tengo que recorrer en la bici al trabajo”, platica Rashid, nativo de Morelia, Michoacán.

Lo que podría parecer laborioso es cargar el vehículo por las escaleras eléctricas de la estación del tren, pero a él no le parece.

“Ya me acostumbré. Es rápido”, expresa.

Y vaya que ya tiene practica pues lo ha estado haciendo por mucho tiempo.

“Desde hace muchos años me di cuenta que los trenes no te dejan en el lugar exacto a donde vas y prefiero andar en bici para no tener que caminar”, comenta.

Para Pineda es muy práctico viajar en su bici ,sobre todo porque no usa el tren en horas pico.

“Para mi está bien. No viajo en el tren cuando viene lleno porque entro más tarde, pero cuando  el tren viene lleno se pone más difícil acomodarte en los vagones”.

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Al principio, Rashid dejaba amarrado su vehículo en las estaciones de bicicletas en las paradas del tren, sin embargo esa ya no es una opción.

“Cuando comencé estaba bien, pero me robaron una llanta y un asiento y mejor preferí llevarla conmigo todo el tiempo”.

Ya entrando más en confianza Rashid me cuenta que en realidad tiene carro, pero prefiere irse en bicicleta al trabajo porque en el vecindario donde labora no hay muchos estacionamientos disponibles y lo que hay son son muy caros.

“Si llevo mi carro tengo que pensar en dónde me voy a estacionar y por donde trabajo, en la Melrose, no hay estacionamientos.  Los que están disponibles tienen parquímetro. Si llevo mi bici no me tengo que preocupar por multas, ni dinero del gas”, dice.

Rashid también va al colegio. Se prepara en la carrera de cinematografía, pero se quiere especializar en guionista.  Quiere escribir guiones para películas de la pantalla grande.  Ya terminó su clases generales y ahora espera ser admitido en el programa de cinematografía de la Universidad del Sur de California (USC).

“Antes quería ser biólogo, pero me di cuenta que me gustaba escribir y decidí cambiar de opción”.

 

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