Latinos en Metro: Lilia Montoya es ejemplo de liderazgo

Lilia Montoya es un claro ejemplo de liderazgo en Metro. La funcionaria es directora de Operaciones de Transporte y a su cargo está la flotilla de autobuses de la División 18, que es la más grande de Metro. Bajo su responsabilidad están alrededor de 500 empleados y 20 líneas de autobuses que corren desde San Pedro hasta North Hollywood y desde las playas, como de Marina del Rey hasta Whittier.  Para que se den una idea, su área de trabajo incluye a las líneas de autobuses 344, 40, 204, 207, 202, 210 y 950, entre otras tantas que tienen la misión de trasladar a pasajeros a sus destinos con precisión y seguridad.

“No es una tarea fácil.  Puede ser un reto, pero los retos me hacen feliz. Es un trabajo en equipo que tiene como meta sacar los autobuses a tiempo para trasladar a los pasajeros de un punto “A” a un punto “B” de una manera precisa y segura tanto para los pasajeros como para nuestros empleados”, expresa la directora.

“Nos aseguramos de que al final del día todos lleguemos a nuestras casas seguros y sin problemas”, agrega.

Lilia comenzó su carrera en la industria de transportación en los trenes con la empresa Union Pacific, dónde laboró por 15 años. Llegó a trabajar hasta la estación de Portland, Oregón. Luego su carrera profesional giró y de repente se vio laborando para el transporte público de esa ciudad.

“Estaba trabajando ahí cuando decidí que era tiempo  de regresar a casa”, comenta Montoya.

Hace cuatro años ingresó a la nómina de Metro como gerente de la División 18 y el año pasado reclasificaron su posición a directora.

La funcionaria cuenta con una licenciatura en Administración de Empresas de la Universidad de Pepperdine y una maestría en Administración Organizacional.

Me dice que lo que le ha ayudado mucho en Metro es su ideología de superación.

“Cuando se presenta una oportunidad para mejorar, la tomo y es lo mismo que hago con mis empleados. Me hace feliz y me satisface poder ayudar a las personas y ver que ellos se superen y suban”, dice la funcionaria.

Para Montoya el ser latina, bueno más bien bicultural,  ha sido una herramienta muy poderosa para entender a la diversidad de empleados que tiene Metro y ayudarlos a navegar el sistema para que se superen. Ese es el lema que aprendió de un político muy importante.

“Un senador en Washington me dijo ‘alguien te abrió la puerta y ahora es tu oportunidad de abrirle la puerta a otros’ y eso es lo que hago. Ver superar a mi gente es mi gran satisfacción”.

Tan solo año el año pasado, cinco de sus empleados fueron ascendidos a supervisores.

Lilia nació en Tijuana y llegó a Estados Unidos cuando apenas tenía dos años. Sus padres son de Zacatecas.  Tiene cinco hermanos.  A pesar de que sus padres no estudiaron, a Lilia le enorgullece que todos sus hermanos pudieron hacer un carrera universitaria. Y eso le inculcó a su único hijo, quien se graduó de la universidad sin deudas.

Su pasatiempo es cocinar, pero no a lo ligero. A ella le gusta preparar sus platillos desde cero. Nada procesado. Los chiles rellenos no faltan en su casa y también las comidas tradicionales, que no son nada fáciles de hacer como los tamales.

También disfruta el fruto de su trabajo viajando.  Ha recorrido ya casi todo Estados Unidos y paseado por Italia, las playas de México, Francia, Alemania y Mónaco, entre otros destinos.

En Metro quiere seguir en la posición donde se encuentra en estos momentos pues es un puesto que la llena de muchas satisfacciones y, sobre todo, energía.

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