Latinos en Metro: Patricia Márquez rompió los esquemas machistas y se convirtió en operadora de autobús

Patricia Márquez se hizo operadora de Metro para ganar un reto. Su hermano le dijo que nunca iba a poder conducir un vehículo para pasajeros por ser mujer y, sin pensarlo dos veces, ella le respondió ‘sí puedo y voy a probártelo’ y lo cumplió.

“Mi hermano me retó… y lo agarré como un reto y hoy soy felizmente un chofer del MTA”, comenta Márquez.

Lo curioso del caso es que no sólo se enfrentó con el machismo de su hermano, sino que también con el de su padre y, para acabarla, también su marido le decía que este no era trabajo para ella.

“Te enfrentas a un trabajo donde la mayoría son hombres, pero me siento bien orgullosa de ser mujer y lo más lindo es que este empleo me ha ayudado a sacar adelante a mis dos tesoros”, cuenta.

Desde entonces ya pasaron 13 años. Márquez es operadora de autobuses de tiempo parcial y con orgullo recorre las calles de Los Ángeles.  Por el momento conduce la línea de autobuses 117 que va del Aeropuerto de Los Ángeles a Lakewood pasando por Rancho Los Amigos con servicio de sillas de rueda.

Su dedicación ha sido tal que sus pasajeros regulares pidieron y hasta algunos ‘rezaron’ para que se quedara conduciendo la ruta por otros seis meses. Los operadores cambian de ruta dos veces al año.

“Ya tengo un año en esa línea y mis pasajeros no quieren que me mueva, pero ya tengo un año y me van cambiar.  Me tocan pasajeros muy bellos. Hay momentos difíciles, pero los he sabido afrontar”, platica.

Sobran palabras para decir que esta conductora está muy contenta con lo que hace.

“Es lindo viajar en mi camión tan hermoso por toda la ciudad. Aquí he visto amaneceres en la playa, he andado en zonas por donde hay muchos árboles, zonas rurales. Es una experiencia muy bonita y veo como ayudo a la ciudad”, dice.

Patricia es operadora de Metro, pero antes de eso es madre de familia de dos adolescentes de 15 y 18 años. Es por eso que solamente trabaja medio tiempo y el resto se lo dedica a sus hijos.

“Siempre quise estar con mis hijos y trabajar, entonces decidimos que yo trabajaría en la mañana y mi esposo en la tarde para cuidar nosotros mismos a nuestros hijos”, comenta.

Y su tiempo libre lo aprovecha para convivir con sus hijos. Le gusta ir al cine, hacer ejercicio y, sobre todo, va de compras.  A sus hijos les gusta bailar y como tiene una quinceañera en casa se dedica a llevarla a practicar bailes para las fiestas.

Patricia nació en Texas, pero creció en Guanajuato, México, y es por eso que habla perfecto español, lenguaje que utiliza un 85% durante su jornada laboral.

La joven quiere superarse en Metro. Por el momento quiere quedarse en la misma posición porque es la que cumple con sus necesidades de mamá, pero en un futuro, cuando sus hijos no la necesiten de igual manera, le gustaría convertirse en supervisora.