Category Archives: Martes de arte

Josefina López: una vida dedicada a llevar arte y cultura a Boyle Heights

Josefina López, autora de "Real Women Have Curves" escribió su primera obra a los 17 años.

Para Josefina López convertirse en escritora fue algo natural porque creció en un hogar donde siempre se contaban historias.

“Recuerdo que desde que muy pequeña me gustaba mucho escuchar las historias que contaban mi mamá y mi abuelo, los dos eran muy buenos y fueron los que me inspiraron para escribir”, relata Josefina, autora de la famosa obra teatral “Real Women Have Curves” que después se convirtió en un filme de gran éxito protagonizado por América Ferrera.

Si bien este es el trabajo más reconocido de Josefina, no es el único. La escritora, que también es guionista, productora, poeta, diseñadora y profesora, ha escrito más de 15 obras, entre ellas “Summer of San Miguel”, “Trío Los Machos” y una novela, “Hungry Woman in Paris”.

Ricardo Mendoza y “El Deseo de Progresar”

Ricardo Mendoza. Cortesía del artista.

Quienes hayan pasado por la estación Firestone de la Línea Azul del Metro (Metro Blue Line) con toda seguridad habrán visto que en el nivel inferior, donde los pasajeros hacen la conexión entre el tren y el autobús, las columnas de la terminal están cubiertas con vistosas obras de arte en cerámica pintadas a mano que le dan al lugar un toque único y espectacular.

La obras, que muestran figuras humanas más grandes que las de la vida real, tanto de hombres como de mujeres, recubren por entero las columnas de la estación y parecen sostener las vías del tren.

El autor es Ricardo Mendoza, quien explica que la obra, llamada “El Deseo de Progresar/ The Will to Progress”, fue creada con la idea de transmitir el mensaje de que todos estamos interconectados y si trabajamos juntos y practicamos la perseverancia finalmente alcanzaremos nuestras metas.

Mendoza, quien nació en San Diego, explica que lleva el arte en las venas, pues tanto su abuela materna, como su padre y su abuelo paterno eran pintores.

“Crecí en un ambiente rodeado de pinturas, pues en la casa de mi abuelo paterno había muchos cuadros en las paredes y él mismo pintaba. Por otro lado, mi abuela materna también era pintora y uno de los primeros regalos que recuerdo que me dio fue una caja con pinturas. Desde entonces empecé a pintar y ya no lo dejé”, revela.

Mendoza entró a estudiar arte en el Otis College of Art and Design en Los Ángeles, donde estuvo expuesto a varias disciplinas como arquitectura, diseño y pintura. Después de graduarse en 1987 decidió fusionar estas áreas y fundó su propia firma de diseño arquitectónico ambiental.

Una de las experiencias que más lo marcó como persona y artista fue enterarse que su abuelo paterno tenía antepasados que eran nativos americanos.

“Siempre me sentí diferente y cuando supe que tenía sangre indígena empecé a darme cuenta que estaba bien ser diferente y me comencé a considerar a mí mismo como una persona indígena y un artista”, subraya.

"El deseo de progresar" de Ricardo Mendoza en la estación Firestone de la Línea Azul de Metro.

Mendoza es hoy un muralista ampliamente reconocido cuyo trabajo está catalogado dentro de la tradición de los grandes muralistas mexicanos del siglo XX y del movimiento chicano de California. Sin embargo, él rechaza ser un muralista en el sentido estricto de la palabra.

“Para empezar, no soy un activista social como lo eran Diego Rivera, José Clemente Orozco o David Alfaro Siqueiros. Y tampoco tengo un estilo artístico definido. “Yo adapto mis habilidades formales a varias aplicaciones artísticas y proyectos que van más allá del muralismo o de una sola categoría”, asegura.

Mendoza precisa que la única constante en su obra es que siempre está en busca de innovar y explorar nuevos caminos. “A mí no me satisface nada más pintar, me gusta incorporar a mi trabajo otras disciplinas como la escultura y la cerámica”, revela.

Pese a que no le gusta que encasillen su obra dentro del muralismo mexicano, acepta que el artista que más admira es Siqueiros “porque siempre estuvo experimentando, fue un gran innovador y una personalidad muy fuerte dentro de la lucha por la justicia social en México. Además me gustaba mucho su estilo porque no tenía miedo de mostrar la realidad del sufrimiento humano, pero a la vez presentaba siempre un rayo de esperanza”,  dice.

Aunque Mendoza subraya que él no es un activista, precisa que sí tiene opiniones políticas fuertes y que trata de promover la educación y la tolerancia. Otra de sus metas es que su trabajo sea de servicio social con un mensaje de optimismo. “Me gusta reflejar la realidad, hacer pensar a la gente y al final darle un mensaje de optimismo”, subraya.

Además de la obra que se encuentra en la estación Firestone, el trabajo público del artista se encuentra en el Pacific Alliance Medical Building, en Lanark Park Recreation Building y en el Proyecto de Mejoramiento de las Calles en el Distrito de Arte de NoHo. Actualmente se encuentra por completar un importante trabajo en la Biblioteca de Monterey Park.

Raoul de la Sota: paisajes espirituales


Raoul de la Sota en su estudio.

De pequeño, Raoul de la Sota sufría de asma. Por esa razón casi no salía a la calle ni tenía amigos. Fue así como empezó a desarrollar el gusto por lo que más tarde se convertiría en su pasión: la pintura.

Desde un principio, se dedicó a pintar paisajes. “No me interesé por el arte urbano como otros artistas chicanos precisamente porque pasaba la mayor parte del tiempo solo, en mi casa”, explica el artista, quien nació y creció en Los Ángeles en el seno de una familia mexicana, con antepasados de diversos orígenes.

“Mi papá era de Veracruz y tenía sangre española, de los vascos. Y mi mamá era de Chihuahua, de la sierra tarahumara, pero su padre era irlandés. Por esa razón yo no me veo como un mexicano típico, soy alto y pálido, mucha gente cree que soy europeo”, dice en tono de broma.

Pero más allá de su apariencia y del lugar donde nació, De la Sota afirma que se considera mexicano y que su arte refleja justamente ese amor y predilección por la tierra donde nacieron sus padres.

De la Sota estudió pintura en Los Angeles City College y después en UCLA, donde obtuvo su maestría. Luego de graduarse ganó una beca para irse a estudiar un año a Perú. Esa experiencia le cambió la vida para siempre pues a partir de entonces empezó a interesarse por las culturas indígenas.

Su inclinación por las creencias y tradiciones de los pueblos prehispánicos se acentuó más con un viaje que hizo posteriormente a México. “Antes de visitar Latinoamérica, mi pintura tenía una gran influencia del arte europeo porque eso fue lo que aprendí en la escuela. Pero después de visitar Perú y sobre todo los estados de Chiapas y Oaxaca en México empecé a estudiar la historia y cultura de los indígenas y desde entonces ésa ha sido la principal influencia para mí”.

Aunque la temática de los paisajes ha sido una constante en su obra, De la Sota precisa que el cambio se ha dado en los colores y en la perspectiva. “En mis primeras pinturas los colores son más claros, por ejemplo, la tierra es de color arena. Ahora tiene un tono más oscuro, como de sangre quemada porque es un reflejo de la historia de México, de las luchas que dio el pueblo contra los españoles, los estadounidenses y los franceses”, apunta.

El artista agrega que  muchos catalogan sus obras como paisajes espirituales por la importancia que le da a la visión que tenían los indígenas del cosmos y a los simbolos de su cultura, como las montañas, el maguey y el nopal.

Cartel titulado "Highland Park" que De la Sota hizo para Metro.

En 2003, De la Sota fue seleccionado por Metro para realizar un cartel en el que refleja precisamente esa visión. “Se trata de un paisaje de Highland Park en el que se muestran las luces, las palmeras y los carritos de la ciudad. Y en el cielo aparecen constelaciones que tienen forma de una ballena y de un pájaro, que era como las veían los antiguos pobladores de esta region”, explica.

Posteriormente, en 2007, Metro le encargó que hiciera un mural para el edificio de la División 9 en El Monte, al que De la Sota llamó “The San Gabriel Valley, forward to the past” (“El Valle de San Gabriel hacia el pasado”) que constituye también un homenaje a las creencias de los indígenas que habitaron la zona.

El pintor asegura que se siente muy satisfecho de las obras que hizo para Metro porque constituyeron un reto. “Para hacer el mural de El Monte tuve que aprender a pintar en aluminio. Fueron cuatro paneles de cuatro por cinco que luego se unieron y el resultado es una obra de 20 pies de alto que, cuando la veo, casi me desmayo”, dice entre risas.

A lo largo de su carrera, De la Sota ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos el Arts America Grant y está incluido en los dos volúmenes de “Contemporary Chicana and Chicano Art”, publicado en 2002 por Arizona State Press. Su trabajo ha sido exhibido en San Diego, Los Ángeles, Washington, España, Perú, Oaxaca y Morelia.

Además de pintor, De la Sota es maestro de arte en Los Angeles City College y es ahí, dice, donde ha recibido las más grandes satisfacciones. “Yo acostumbro regalarles a mis mejores alumnos el cartel que hice para Metro. Y hace poco, uno de mis estudiantes me dijo: ‘Hey, ese cartel es el mismo que me robé de un autobús’. Ese el mejor elogio que he recibido”, subraya el artista.

Mural de 20 pies de alto, pintado en aluminio, que se encuentra en el edificio de la División 9 de Metro, en El Monte.

 

 

Michele Martínez: homenaje a los inmigrantes y al español


El 29 de octubre de 2005 es inolvidable para Michele Martínez.

“Fue el día que se inauguró la Línea Naranja de autobuses de Metro en el Valle de San Fernando. Llegaron muchísimas personas, fue una auténtica fiesta y para mí resultó muy especial porque, como yo diseñé el arte de la estación Sepúlveda, ví directamente el impacto que tuvo en la gente, no sólo entre los adultos sino también entre los niños”, recuerda Michele.

La artista diseñó para esa estación un collage de tela reproducido como panel de acero que incluye un fragmento del poema del Premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda y, para la superficie de la plataforma, un jeroglífico precolombino, así como un colorido mapa que muestra la migración de las mariposas monarca desde Canadá hasta Michoacán, México, al que tituló: “Todos vuelven”.

“Me emocionó mucho ver cómo los niños se acercaban a las mariposas y decían que les gustaban y los adultos leían con atención el poema de Neruda “Si tú me olvidas”, que habla de la nostalgia que siente uno cuando deja su patria”, manifiesta la pintora.

Michele precisa que la inspiración de su obra fueron los inmigrantes que llegan a Estados Unidos y que, aunque pasen aquí muchos años, nunca olvidan su terruño. “Escogí el tema de las mariposas porque el hecho de que migren cada año a su lugar de origen nos muestra cómo todos finalmente soñamos con regresar a nuestras raíces. Y el poema de Neruda fue para mí una forma de rendir homenaje al idioma español que hablan tantos millones en Los Ángeles”, explica.

Para la artista, hablar de los inmigrantes y de la nostalgia por el país que dejaron atrás es algo natural. Michele nació en Estados Unidos y su madre es anglosajona, pero toda la familia de su padre, con la que mantiene una relación muy cercana, es de origen mexicano.

“Crecí en medio de dos mundos y de dos idiomas, pero siempre me sentí más influenciada por las costumbres de la familia de mi papá. Me atraía mucho el apego que ellos tenían hacia la vida del campo, el aprecio por la tierra, la naturaleza y los animales”, asegura.

Michele agrega que incluso llegó al mundo del arte por la influencia de dos de sus tíos paternos, Marciano y Richard Martínez. “Yo empecé a pintar desde los seis años porque ellos son pintores y me gustaba mucho lo que hacían”.

Cuando era adolescente viajó a México y su interés por el arte y la pintura del país vecino se acrecentó. Primero estudió en la Universidad de Santa Bárbara y después en la Universidad de California en Los Ángeles, donde obtuvo su maestría en Estudios Latinoamericanos y Humanidades. Posteriormente estudió Artes Plásticas en la Universidad Estatal de California en Northridge.

A raíz de la obra que hizo para la estación Sepúlveda, Michele dice que se le abrieron las puertas para hacer proyectos más grandes.

Actualmente trabaja en tres obras, una para la Universidad de Colorado, otra para un estudio privado en Los Ángeles y prepara también un proyecto para competir en un concurso organizado por el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles. (LAUSD).

Además de pintar, Michele da clases para niños en el Centro Tía Chucha, ubicado en Sylmar y fundado, entre otros, por el escritor chicano Luis Rodríguez.

A su juicio, lo más importante es transmitir a través de su obra el mensaje de que todos podemos alcanzar nuestros sueños si nos dedicamos y no perdemos la fe en nosotros mismos. “Y cuando alcanzamos el éxito podemos ayudar a otros a que también lo alcancen y de esta forma contribuir a que el mundo sea mejor”, asegura.

El estilo arquitectónico único de Union Station

Union Station

¿Se han fijado en el estilo arquitectónico de Union Station? Se trata de un edificio único que expresa, por un lado, el deseo de reflejar las características más distintivas de Los Ángeles y, por el otro, la intención de imitar el lujo de otras terminales de pasajeros en Estados Unidos.

La fachada es semejante al de las misiones que construyeron los españoles cuando llegaron a California: la torre con un reloj rematada por un adorno morisco, los ventanales en forma semicircular, el techo de tejas rojas, los salones y vestíbulos de grandes arcadas y los patios interiores que se comunican con estructuras de más bajo nivel en ambos lados.

En el interior, sin embargo, el estilo es totalmente distinto. Aquí la meta de los arquitectos fue crear una instalación moderna, funcional y hasta cierto punto lujosa. Abundan los detalles del estilo Art Deco de los 30, como los asientos de piel, las persianas venecianas, la banda de alumbrado y detalles arquitectónicos de estilo Gótico.

Cortesía: Los Angeles Public Library

En ambos lados de las salas de espera se encuentran patios cerrados. La parte baja de los muros interiores está cubierta con mármol travertino y la superior con azulejos acústicos. El piso de los salones de terracota tiene una franja al centro de mármol.

Interior de Union Station. Cortesía: Los Angeles Public Library

El salón más grande de la estación es donde anteriormente se encontraban los mostradores de venta de boletos. Aquí, el estilo colonial se expresa de manera más abierta con vigas en el techo, grandes candelabros y ventanas en forma de arco con adornos de hierro. Actualmente el salón de 115 pies de largo se abre sólo para banquetes y eventos especiales.

Junto al edificio principal se encuentra el restaurante de la estación, diseñado por la arquitecta Mary Colter. Es el último de los restaurantes de la cadena “Harvey House” que se construyó como parte de una terminal de pasajeros. Aunque lo han despojado de mucho de su mobiliario original, aún conserva rasgos distintivos como el  mostrador central, las cabinas y el diseño del piso.

Como pueden ver, Union Station, diseñada parcialmente por John Parkinson y su hijo Donald Parkinson,  es uno de los pocos edificios en que se lograron combinar de manera exitosa, tanto desde el punto de vista estético como funcional,  estilos arquitectónicos totalmente distintos.

Sonia Romero, la belleza de lo cotidiano

El estudio de la artista Sonia Romero es difícil de ignorar, al viajar en la Línea Dorada (Metro Gold Line) hacia Highland Park: las siluetas amarillas de niños jugando, que parecen flotar sobre la valla protectora, rodean la entrada de su espacio creador.

La artista, inspirada por el folclor popular, es la creadora del arte público que atestigua el paso diario de miles de pasajeros de las líneas Roja y Púrpula de Metro (Metro Red/Purple Line), estación Westlake/MacArthur Park.

Las trece escenas en mosaico documentan un MacArthur Park lleno de vida, con el dinamismo que gente como los que juegan futbol los fines de semana; o el paletero que suena su campanita en un día acalorado; o la pareja elegante pedaleando una lancha en el lago, como lo harían hace más de un siglo. Es la belleza que adquiere lo cotidiano cuando el arte derrota al tiempo.

En presentar estas estampas cotidianas, “quise presentar trece usos positivos del parque”, señaló Romero, recordando que hasta hace poco el parque era foco del crimen. Las escenas del parque, concebidas en grabados de linóleo y creadas en mosaico por artesanos de Mosaika Art & Design studio en Montreal, Canadá, “son actividades estimulates, bellas, que ocurren en MacArthur Park”, agregó.

Inicios en familia

“El arte siempre fue algo natural para mí”, señala Sonia, ya que el arte figura en sus recuerdos más lejanos.

Sus padres, el reconocido muralista Frank Romero y su madre, la pintora Nancy Romero, han conocido el éxito en sus carreras. Su abuela, Edith R. Wyle, impulsó el Museo de Artesanías y Arte Folklórico.

“Ha sido como un negocio de familia, porque me criaron con ejemplos, y pude visualizar lo que era vivir del arte”, señaló. “No es algo imposible de lograr”.

Su camino a la vida de artista se formó no sólo en casa, sino en la preparatoria Los Angeles County High School for the Arts, para luego obtener una maestría en arte del Rhode Island School of Design, con concentración en grabado.

Sonia Romero debutó con su primera muestra en Avenue 50 Studio, galería que comparte espacio con su estudio en Highland Park. Romero también ha expuesto sus grabados en Self Help Graphics y próximamente lo hará en la exhibición inaugural del Vincent Price Art Museum de East Los Angeles College.

Compartiendo el arte

Sonia también comparte su talento con jóvenes, ofreciendo talleres para el HeArt Project y ha colaborado en la creación de instalaciones de arte en albercas del Este de Los Angeles para la Comisión para las Artes del Condado de Los Angeles.

Su obra será parte de la exhibición inaugural del Vincent Price Art Center en East LA College a partir del 20 de mayo y hasta el 19 de agosto en la galería 4.

Las comisiones para artistas en los proyectos de arte público de Metro, opinó Sonia, son “una gran oportunidad para que artistas se involucren en proyectos de transporte que son tan necesarios en Los Angeles”. No obstante, “muchos de ellos no saben” que existen estos espacios, agregó, hecho que descubrió cuando le tocó a ella juzgar las propuestas para futuros proyectos. Sonia recomienda a artistas interesados en participar en concursos de arte público que se incorporen a la comunidad artística. “Que busquen a mentores que los puedan guiar”, señaló.

Metro presenta nuevos carteles de Chatsworth y Compton creados por artistas locales

Es martes de arte en El Pasajero, y hoy Metro anunció dos nuevos carteles que verás en los autobuses y trenes por la región. Es una gran oportunidad para promover las diferentes comunidades de Los Ángeles y a la vez sacar al arte de las galerías y acercarlo a la gente. Aquí el comunicado de Metro:

Dos nuevos pósters que celebran Chatsworth y Compton, dos de los muchos destinos a donde los usuarios de Metro pueden viajar, está en exhibición en los autobuses Metro y pronto serán instalados en los trenes a través del sistema Metro. El póster de Chatsworth del artista local Danny Heller y el cartel de Compton es de Elliot Pinkney, quienes fueron comisionados por el Departamento de Servicios Creativos de Metro.

Visto a través de la visión de Danny Heller, Chatsworth está representado por sus formaciones extrañas de rocas, cultura ecuestre y amor por los automóviles antiguos. Heller pinta en su estilo propio ganador, de realismo y con colores audaces; la escena es tanto refinada como divertida.

“Realmente quiero dar la sensación de la naturaleza que aun permanece en esta parte del valle. La cultura de los automóviles clásicos es muy fuerte y ayuda a mostrar la calle principal que pasa por la comunidad: Topanga Canyon Blvd.  Stoney Point/Rocky Peak es también una figura representativa del paisaje”, aseguró Heller.

Vista por la visión de Elliot Pinkney, la ciudad de Compton está representada por una brillante mezcla de colores, imágenes, símbolos y anuncios que destacan los tesoros ocultos. Conocida como “Hub City” debido a su proximidad a cuatro de las autopistas principales, en el diseño del artista, Compton esta representado en su singularidad cultural pasada y actual. Pinkney utiliza el apodo de la ciudad como “El centro de una rueda cultural” retumbante de color y movimiento.

“Cuando se visita la ciudad de Compton, la energía y emoción que emite, pronto se vuelven aparentes. Frecuentemente, la impresión es bastante diferente de la manera que los medios de comunicación y personas de fuera la describen.” dijo Pinkney.

Danny Heller es un pintor de Northridge. Creció en el Valle de San Fernando donde estudio los paisajes de Los Angeles. Danny crea su trabajo en su estudio en Chatsworth, mostrando Los Angeles a mediados del siglo, enfocándose en su arquitectura y cultura automovilística.
Elliot Pinkney nació y paso su infancia en Brunswick, Georgia. Sus maestros en la preparatoria lo alentaron a continuar una carrera en las artes. Se mudó a California y recibió una Licenciatura en Arte con mención honorífica de Woodbury University. Pinkney es un artista consumado que trabaja con varios medios; grabado, murales y escultura, la parte central de su obra yace en la experimentación con colores. Vive y trabaja en la ciudad de Compton.

Los pósters de Chatsworth y Compton son el veintidós y veintitrés de la series de pósters comisionados por Metro. Algunos de los carteles de esta serie han cosechado un gran número de premios como: Print Magazine Regional Design Annual Excellence Award, Tranny Merit Award, “Fresh” Illustrations Award de parte de Illustrations Magazine Annual, Los Angeles Society of Illustrators Silver Medal, y Society of Environmental Graphic Design Award.

Dentro de la tradición de celebrar el transporte a través de coloridos pósters de diferentes localidades, Metro comisiona a una amplia variedad de artistas para crear obras originales. La serie tiene como finalidad expresar el distintivo carácter de las zonas residenciales y los destinos dentro del área de servicio de Metro. Los pósters son desplegados a través de todo el sistema Metro, incluyendo trenes y autobuses, en estaciones, y varios otros lugares.

El Departamento de Servicios Creativos de Metro cuenta con un estudio interno de diseño, que desarrolla los materiales de comunicación de marca, y los programas de excelencia en arte y diseño, también comisiona a artistas para crear una amplia variedad de proyectos de artes plásticas y promover calidad del diseño en los lugares que albergan a usuarios.

Desde información para clientes, inteligentemente diseñada y fácil de usar, publicidad atractiva y efectiva y una nueva flota de autobuses y trenes hasta trabajos artísticos de larga escala realizados por artistas a nivel internacional. Metro emplea arte y diseño para crear una sensación de arraigo, lograr que los usuarios se integren al sistema y contribuir a mejorar la calidad de vida a través del condado de Los Angeles.

Para más información sobre los programas de arte ofrecidos por Metro y las visitas guiadas, visite metro.net/art o llame al 213/922-4ART.

Ronald Llanos y las vistas efímeras en la estación Expo/Western

Para nadie es un secreto que la vida profesional de casi todos  los pintores está llena de incertidumbre. Pero, en opinión de Ronald Llanos, es una carrera con riesgos que vale la pena correr porque ofrece también muchas compensaciones.

Llanos habla por experiencia propia. Su talento y dedicación al arte han sido reconocidos por muchos conocedores en este campo y recientemente por el panel de selección de Metro que lo eligió como ganador para diseñar el arte de la estación Expo/Western de la Línea Expo.

“Me siento realmente feliz de haber ganado, es algo muy especial para mí”, dice Llanos, quien vive y trabaja en la ciudad de Pasadena. Explica que su obra consiste en 16 imágenes originales, pintadas en acuarela y tinta negra, que serán transformadas en  24 mosaicos de cerámica porque varias de ellas se repetirán.

Las imágenes de estilo realista-costumbrista retratan la vida alrededor de la estación Expo/Western, ubicada en la esquina de la avenida con ese mismo nombre y el bulevar Exposition. “Titulé la serie de cuadros “Vistas efímeras, ensayo visual” porque lo que traté de hacer es reflejar cómo vive la gente en esa zona, quiénes son, a qué se dedican. No todo es exactamente igual a la realidad, pero sí hay mucho de ella en mis pinturas”, precisa.

Las escenas que pintó Llanos presentan la diversidad cultural de Los Ángeles y, al mismo tiempo, su carácter único y cosmopolita. En una de ellas, por ejemplo, aparecen dos mujeres latinas caminando de manera despreocupada mientras al fondo se observan varios pequeños negocios, entre ellos uno que dice: “panadería”. En otro cuadro aparece un grupo de jovencitas afroamericanas platicando entre sí. Todas están de pie, excepto una que se ve sentada en una silla mientras otra le hace unas trenzas.

Son, asegura Llanos, escenas cotidianas que en realidad él vio durante los múltiples recorridos que hizo por la zona para llevar a cabo su trabajo. Durante estos “viajes de observación”, el pintor cuenta que tomó muchas fotografías e hizo apuntes a lápiz. Posteriormente, eligió los que más  le habían llamado la atención y empezó a elaborar los cuadros.

Apunta que se sintió atraído hacia la pintura desde muy jovencito porque era la materia que más se le facilitaba. “Mi vida es el arte, trabajo en esto todos los días y es lo que me apasiona ser, no me imagino haciendo otra cosa”, asegura.

Llanos  nació en Huntington Park y sus padres son inmigrantes de Perú. Cuando creció se mudó a Pasadena, donde se graduó del  Centro de Arte de Pasadena, donde actualmente da clases.

Precisa que uno de los pintores que más respeta es el estadounidense John Sloan, quien vivió en Nueva York a principios del siglo pasado y recreaba escenas de esa ciudad. “Cuando veo sus imágenes me intrigan porque son una mezcla de una fotografía combinada con la percepción personal del artista”, dice.

Otro pintor cuyo trabajo admira es el francés Honore Daumier, quien vivió en París en el siglo XIX. “Él trabajaba mucho al óleo y con lápiz y pluma y me gustan mucho sus imágenes porque no solamente reflejan la vida del París de ese entonces sino que son una crítica social a las desigualdades”, precisa.

Llanos manifiesta que se siente muy satisfecho con lo que ha alcanzado hasta ahora en el campo profesional pero que está consciente que, para evolucionar, necesita renovarse. “Los artistas no podemos conformarnos con lo que hemos logrado, tenemos que retarnos a nosotros mismos para seguir avanzando, explorar nuevas técnicas, nuevos conceptos. Por eso me gusta mucho Pablo Picasso porque tuvo muchas facetas a lo largo de su vida. Para mí ese es ahora el reto, renovarme, pero sin perder mi esencia”, subraya.

Self Help Graphics & Arts: nueva casa, nueva dirección, nueva forma de llegar

Ahora puede llegar a Self-Help Graphics tomando la Línea de Oro (Metro Gold Line) a la estación Pico/Aliso. Fotos por Agustín Durán.

Si antes tenía que utilizar auto para llegar a una de las organizaciones de arte más reconocidas entre la población latina del este de Los Ángeles, ahora simplemente se tiene que subir al Metro y bajar en la estación Pico/Aliso de la estación de la Línea Oro o Metro Gold Line.

Self- Help Graphics & Arts (SHG&A) ubicada justo frente a la estación Pico/Aliso, recientemente se mudó de la Ave. César Chávez al  1300 de la calle Primera, en Boyle Heights, en el Distrito del Arte y ahora será una de las primeras exhibiciones del otro lado del puente viajando del centro de la ciudad.

Debido a que todavía se están reacomodando en su nueva dirección, la organización sin fines de lucro está en procesos de planeación de sus programas, sin embargo, dos de sus talleres continúan y estos son: los de serigrafía y de diseño digital.

El taller de serigrafía se realiza todos los sábados de 10 a.m. a 1 p.m., y la ventaja de este taller es que puede iniciar cualquier fin de semana que usted desee participar, generalmente durante la primera clase se aprende lo básico, pero se requerirá unas 6 clases para que aprendan bien todo el proceso.

El segundo taller que la organización está presentando es el de Diseño Digital y se reúnen todos los martes de 4 p.m. a 7 p.m. Este taller requiere de un poco más de compromiso ya que para aprender a realizar anuncios de animación y virtuales se requiere por lo menos seis meses de trabajo. Todos los talleres son gratis y no importa qué tanto sabe o no sabe de diseño y serigrafía.

Joel García, coordinador de programación de SHG&A, indicó que este momento es muy importante para la organización debido a que las escuelas están sufriendo muchos recortes y generalmente los programas de arte son los primeros que se van, entonces ellos quieren realizar todos los programas posibles para que los jóvenes vean que hay una opción.

“Nosotros también nos vimos afectados en nuestro presupuesto, pero la ventaja es que siempre andamos buscando profesionales de las artes que quieran regalar su tiempo y su talento para enseñar a las nuevas generaciones y siempre hay voluntarios”, expresó el joven.

Uno de sus eventos más importantes es el  tradicional Día de los Muertos, donde SHG&A cada año se prepara con altares y exposiciones para exponer las tradiciones indígenas.

García indicó que siempre en semanas previas al Día de los Muertos, se realizan talleres donde los jóvenes pueden aprender hacer máscaras con papel maché y altares. Debido a la aceptación que ha tenido el evento en los últimos tres años, lo han tenido que presentar en el Civic Center del este de Los Ángeles.

Y como su compromiso siempre está con la comunidad, los movimientos sociales no son ajenos a SHG&A y por años han participado y apoyado los movimientos pro inmigrantes y recientemente realizaron 8,000 carteles con material original para apoyar a los latinos en Arizona contra la proposición SB 1070.

Joel García, coordinador de programación de SHG&A, muestra carteles producidos en SHG&A en rechazo a la ley SB 1070.

Además, están apoyando a las organizaciones en las universidades del mismo estado para que no eliminan las clases de historia de los grupos étnicos,  y por si fuera poco, cada año, grupos de jóvenes del mismo estado llegan al taller para aprender el proceso de serigrafía para que en un momento no muy lejano inicien su propia producción de carteles de ser necesario.

García indicó que aunque todavía no tiene los pormenores, se tiene pensado realizar la reapertura de SHG&A en su nueva dirección para el 24 de junio, pero mientras tanto invitó a toda la gente a que visite su página de Internet o la visite por Metro bajándose en la estación Pico/Aliso de la Línea Dorada.

A lo largo de cuatro décadas SHG&A ha sido un pilar de las artes dentro de la comunidad latina en Los Ángeles y aquí les mostramos los nombres de algunos de los artistas más nombrados que han salido de dicha organización.

Chaz Bogorquez

Sandra de la Loza

Felicia Montes (Mujeres de Maíz)

Ernesto Yerena (diseñador de arte para Arizona)

Sand One

Fabian Debora:

Metro Gold Line, la manera más conveniente de llegar a Self-Help Graphics en Boyle Heights.

Casa Arte, una sorpresa de color en la Línea Dorada

Pasajeros de la Línea Dorada ven la Casa Arte a su paso por Highland Park. Fotos por Jazmín Ortega

Es el fin de la jornada, y entre la lectura de la revista o el coyotito antes de llegar a casa puede uno perderse una explosión de color cercana a la estación Highland Park de la Línea Dorada del Metro: un volcán y un ave, en tonos púrpuras, azules y rojos, que cubren totalmente una casa en este vecindario de clase trabajadora.

Esta visión efímera desde el tren es parte del proyecto Casas Arte, una colaboración entre Avenue 50 Studio y el Consejo Fronterizo de Arte y Cultura (COFAC).

A Glenda Zuniga le gustó la idea de inmediato, pero hubo que convencer a su madre, la dueña de la residencia que Zuniga ocupa con sus dos hijos.

“Es necia, pero los artistas nos enseñaron un DVD para mostrarnos cuál era la idea, y aunque una vez nos dijo que no tenía tiempo porque estaba viendo la novela, finalmente estuvo de acuerdo”, señaló.

Para la familia Zuniga, el plasmar un volcán y palmeras que les recuerda a su Nicaragua natal es también una oportunidad de transmitirle su cultura a sus hijos adolescentes. Glenda llegó a Estados Unidos a los tres años de edad, y sus visitas a Nicaragua, aunque esporádicas, la llenan de orgullo por su pueblo y su país.

“No es un país tercermundista, es un lugar tropical que no es como lo muestran las noticias”, dijo Zuniga.

Se le ilumina el rostro al describir los elementos del mural: el ave es el alacuá; la avenida enmarcada por palmeras representa Chichigalpa, tierra del ron y del azúcar. El volcán San Cristóbal domina el horizonte de su casa, que ahora es el referente de su cuadra.

“Ahora es muy reconocible, y le advertí a mi mamá que no se molestara si venían a tomarle fotos a la casa”, Glenda Zuniga.

Para Daniel Ruiz, el muralista que plasmó el mural, el colaborar con Glenda y su familia implicó “muchas ideas y pocos egos”.

Esta “intervención artística” para rescatar a un hogar del aburrimiento, se propone crear una galería de arte mural entre las avenidas 50 y 57 en Highland Park y embellecer la comunidad, dijo Luis Ituarte, director de COFAC.

“También es una oportunidad para embellecer las vistas para la gente que viaja en tren todos los días”, agregó.

Kathy Gallegos, directora de Avenue 50 Studio en Highland Park, explicó porqué es importante un projecto que es una visión de segundos para los pasajeros del tren ligero.

“Estamos acercando el arte a personas que tal vez no van a las galerías”, afirmó.

Para Kavita Sharma, poeta y colaboradora en el proyecto, las Casas Arte son una manera de revitalizar a la comunidad.

“Muestra lo importante que es el arte para la cultura y la identidad de Highland Park”, señaló.

Un subsidio de 10 mil dólares de la Fundación Ford y la Asociación Nacional para las Artes y la Cultura Latina (NALAC) hizo posible el proyecto que continuará con la selección de un hogar adicional para pintar con murales.

Quizá lo mejor de haber pintado su casa con volcanes y palmeras es que no tiene que preocuparse de cómo decorar para Halloween, dijo Glenda Zuniga.

“Nos disfrazamos de selva de miedo, es muy conveniente”, dijo sonriente.

Glenda Zuniga y sus hijos frente a su Casa Arte.

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