Conoce a algunos veteranos que hoy forman parte de Metro

El Día de los Veteranos es una fecha donde honramos a quienes sirvieron con valentía en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. La familia de Metro tiene a más de 540 veteranos en sus filas. Aquí te presentamos a algunos de ellos, te contamos dónde sirvieron y cómo su previa experiencia los ayuda en su trabajo actual.

Robert Pelayo, quien nació en el noreste de Los Ángeles, dice que su padre dejó Jalisco, México, y llegó a Estados Unidos con una visa de trabajo. Con ese documento logró ir a la universidad, conseguir su título, comprar una casa, abrir un negocio y hacerse residente permanente. “Siento que este país le permitió a mi padre alcanzar todo eso y yo quería dar algo de regreso. Además, siempre me sentí inclinado a proteger a los otros, para que también mantengan la libertad de alcanzar sus sueños”.

Cuando Pelayo cumplió 18 años, se unió a los Marines en 1990. “En ese momento no había conflicto. De pronto, empezó la Guerra del Golfo y empezaron a desplegar a mis compañeros”. Cuando terminó su entrenamiento, el conflicto había terminado y se salvó de ser enviado a combate.

No obstante, Pelayo fue desplegado a proteger las calles de Los Ángeles durante el disturbio civil en 1992 (LA Riots). También fue a Kuwait en 1994 y al año siguiente, fue parte de un operativo para evacuar a personal de las Naciones Unidas de Somalia. Durante ese tiempo fue líder de infantería y entrenó a otros marinos. “Revisaba logística y preparaba al equipo para sus misiones”.

Tras su retiro en 1997, fue a la escuela para aprender más sobre mecánica. “Me gustaba saber que podía usar mis manos y conocimiento para unir todas las piezas y arreglar un auto”. Con la experiencia ganada, en 2014 empezó a trabajar en una compañía que construía trenes ligeros. “Empecé en el ensamblaje y luego fui supervisor. Aprendí todo lo que pude sobre trenes por ocho años… En ese tiempo, hicimos los trenes que hoy forman parte de la Línea E”.

Hoy Pelayo es supervisor de mantenimiento de flota ferroviaria en la División 14, donde revisa que los trenes estén en condición operativa y segura para el público. “Todos los días se inspeccionan y si algo pasa, los traemos, los arreglamos y los ponemos de regreso en servicio”, explica.

El veterano cuenta que su experiencia como Marine le ha servido para el trabajo que desempeña hoy. Entre ellos menciona la disciplina, el seguir procedimientos, cómo tomar decisiones en corto tiempo y trabajar en equipo. “En los 90s, yo era el único latino en mi equipo de Marines pero no importaba, todos teníamos que trabajar juntos. Metro es muy diverso y sé que necesitamos de todos para hacer bien nuestro trabajo. Me siento orgulloso de poder trabajar para el público”.

David Reyes era el menor de tres hermanos y tenía 18 años cuando se enlistó a la Fuerza Aérea en 1977. “Yo me acababa de graduar y no tenía claro qué carrera seguir. Me enteré de que había otros chicos mayores que yo que estaban fuera de la escuela y en malos pasos. Mi padre ya era retirado, yo quería abrirme camino solo y estar libre de problemas”.

Confiesa que al principio de su entrenamiento no le fue fácil aceptar órdenes de otros. “A esa edad, a nadie le gusta que le digan qué hacer o a qué hora comer”, dice Reyes. Poco a poco se acostumbró a la disciplina y descubrió lo que quería hacer: bombero de la Fuerza Aérea. Pasó de viajar en la parte trasera del camión a aprender a conducirlo, luego fue jefe de su equipo y de su unidad. Se retiró con el grado de sargento en 1981.

Un día mientras buscaba empleo vio que en Culver City hacían pruebas para manejar un autobús. “Pensé que, si ya sabía manejar un camión de bomberos, podría con esto y salí número uno”, recuerda Reyes. Luego el Rapid Transit District (RTD) -que hoy es Metro- lo entrenó y empezó a trabajar como conductor de autobús. Hoy podríamos decir que se sabe todo LA como la palma de su mano. Reyes ha trabajado como conductor de autobús por 19 años en las Divisiones 12, 2 y 1, donde ha recorrido Culver City, Whittier, Downey, el Este y Sur-Centro de LA, entre otras áreas.

No obstante, la muerte de su padre lo empujó a un cambio: ser operador de trenes. “Iba a necesitar aprender todo desde cero y estar enfocado en las clases me ayudó a pasar mi duelo”, expresa Reyes. Hoy ya tiene 20 años como operador de trenes en la Línea A.

“Estar en la Fuerza Aérea me ayudó a saber seguir instrucciones y ser responsable en el trabajo”, dice Reyes, quien siente orgullo de ser operador de los trenes de Metro. “Soy encargado de que nuestros pasajeros lleguen bien a los lugares donde tienen que ir… Además, siento que hay muchas profesiones, pero muy pocos pueden decir que manejan un tren en LA”.

Nancy Félix nació y creció en el Sur-Centro de LA, tiene tres hermanos y fue la única niña de su casa. A los 18 años se enlistó en el Ejército, donde sirvió por 23 años.

“Quería aprender sobre finanzas. Creo que me atrajo porque siempre me gustaron los números y estaba interesada en saber cómo hacía el gobierno para pagar cosas o hacer contratos”, indica Felix. Durante su servicio, también fue desplegada por un año en Kosovo y dos años en Irak.

“Mi familia es México-Americana y estar lejos de ellos fue un reto. Otro desafío fue estar en una institución donde predominan los hombres”, cuenta Felix. No obstante, dice que aprendió mucho sobre perseverancia, integridad y dedicación.

Durante su época de civil obtuvo un diploma en economía y se graduó en negocios con énfasis en gestión. Tras su retiro, durante una feria de trabajo de Metro, encontró empleo en el área de contratos y adquisiciones en 2012. Siete años después, pasó al Departamento de Sistemas, Seguridad y Aplicación de la Ley (SSLE). Actualmente, es directora senior de proyectos especiales centrándose en SSLE. “Ayudo en el despliegue estratégico de recursos en lo referente a Oficiales de Seguridad de Tránsito (TSO) en nuestro sistema”.

Felix dice que fue llegar a Metro fue como cerrar un círculo. Cuando era pequeña viajaba con su madre en el sistema de RTD y cuando empezó a trabajar en Metro, se la llevó de paseo en el tren para recordar ese momento. “Ella está muy orgullosa de mí. Hoy como mujer, latina y veterana del Ejército me gustaría decirle a las jóvenes, que a veces quieren una carrera donde en su mayoría hay hombres que sí es difícil pero con dedicación, tú puedes llegar a donde quieras”. (Para ver un video sobre la carrera de Nancy visita, aquí).

¡A todos los veteranos, gracias por su servicio!