Latinos en Metro: Juan Herrera es todo un experto en la reparación de máquinas

Fotos: Cortesia Juan Herrera

La vida laboral de Juan Herrera en Metro ha sido pura corretiza. De una división a otra y de estación en estación y “rapidito”. Todos los días Juan y su equipo responden a las llamadas de emergencia cuando la maquinaria se arruina en alguna división o estación del tren. Además de ser “un mil usos” y un experto en “de todo un poco”.

“Aquí arreglamos el equipo que usan los mecánicos para reparar los autobuses”, comenta orgulloso Herrera.

“Reparamos todo lo que sea mecánico y eléctrico. No tenemos que ser expertos en todo, pero saber un poco de todo… y también entre nosotros nos damos la mano”, agrega.

Juan conoce de principio a fin cómo funcionan los elevadores de autobuses hidráulicos, las máquinas de vapor, las lavadoras de autobuses y otra maquinaria necesaria para mantener la flotilla de camiones de Metro operando al 100 por ciento.

Su equipo está asignado a la división 18, pero también responde llamadas de la división 5 y 12 y de las instalaciones que se encuentran entre la autopista 110.

Juan comenzó en Metro en las instalaciones de Mantenimiento Central, (CMF) pegadito a la División 13, aquí frente a el edificio de Metro reparando robots o “carritos’ mecánicos (AGV) que entregan refacciones a control remoto por los cuatro edificios de mantenimiento.

“Solamente se pone en la computadora la parte que se ocupa y el carro lo entrega automáticamente al lugar indicado”, explica.

“Yo nunca los había visto, pero ahí aprendí a repararlos”, agrega.

Y no le costó mucho aprender pues Herrera trabajó por muchos años para la empresa Boeing que fabricaba partes de avión.

Por cuatro años, Herrera reparó carritos robots en Metro y luego fue ascendido a la posición que ahora tiene, donde conduce su propia camioneta pick up.

“Aquí me gusta porque nos mandan a muchos lugares y no estamos en un solo sitio. Aquí no se aburre uno”, dice. Aunado a la satisfacción de ver el resultado final de su trabajo y que es parte de la empresa que moviliza a Los Ángeles.

“Se siente uno bien al ver que las máquinas vuelven a funcionar. Un piensa ‘ya hice mi trabajo’” comenta.

Herrera nació en Jalisco y llegó a Estados Unidos junto a su familia en 1979 en busca de una vida mejor.

“Yo tenía 14 años y quería ir a la universidad en México, pero mi familia se vino a California y me tuve que venir porque no podía quedarme solo”, platica.

Su familia se estableció en South Gate, donde terminó la escuela preparatoria para luego asistir a un programa en el Colegio de Long Beach sobre el mantenimiento de aviación.

En cuándo tuvo en sus manos su licencia para trabajar en la industria de la aviación pidió trabajo en McDonnell Douglas, que más tarde se fusionó con Boeing.

Juan es un hombre de familia. Es casado y tiene tres hijos, todos varones. Su tiempo libre se los dedica a ellos, especialmente a su hijo menor de 9 años, con quien entrena fútbol soccer.

“Me gusta mucho verlo jugar y voy a los torneos con él”, platica entusiasmado, agregando que también hizo lo mismo con sus hijos mayores que eran parte del equipo de natación de sus respectivas escuelas.

También cuando puede, viaja a su tierra natal y a las playas de México. Su destino favorito es Cancún.

En Metro está contento con su actual puesto, aunque no descarta un ascenso en el futuro. De lo que sí está seguro es de que quiere retirarse de la agencia cuando llegue a la edad adecuada.